El Real Sporting de Gijón no está dispuesto a perder ni un solo segundo en la planificación de su nuevo e ilusionante proyecto deportivo para la temporada 26-27 en LaLiga Hypermotion. Tras haber analizado exhaustivamente los puntos fuertes y las carencias del bloque táctico durante el último y exigente curso liguero, la dirección deportiva comandada por el Grupo Orlegi ha llegado a una conclusión innegociable en las plantas nobles de Mareo: para asaltar con plenas garantías los puestos de privilegio y pelear por el ansiado regreso a la máxima categoría del fútbol español, resulta indispensable mantener las señas de identidad y la columna vertebral en la sala de máquinas del equipo. En la maratón de 42 jornadas que compone la división de plata, disponer de un centro del campo con un marcado equilibrio defensivo, despliegue físico y criterio distributivo es el factor diferencial que separa el éxito de la zona de nadie. Por esta razón, las prioridades inmediatas de la secretaría técnica del Sporting no se están limitando únicamente a peinar los mercados internacionales en busca de caras nuevas o apuestas exóticas, sino que se han centrado firmemente en reabrir negociaciones bilaterales de alta alcurnia para retener a aquellos efectivos que ofrecieron un rendimiento superlativo. Las gestiones ya se han iniciado en el más absoluto de los secretos y la afición sportinguista permanece en vilo ante lo que supondría asegurar los cimientos del equipo. Un medio de referencia catalán destapa el ambicioso movimiento estival del Sporting. La gran bomba informativa que ha sacudido la actualidad del mercado de fichajes de plata ha saltado a la luz pública a través de las fronteras asturianas. Según ha desvelado de manera rigurosa el prestigioso medio de comunicación catalán El 1900, especializado en la rigurosa actualidad institucional y deportiva del entorno perico, el Real Sporting de Gijón se dispone a mover ficha de forma inminente y oficial para solicitar formalmente al RCD Espanyol una nueva prolongación contractual.